ARICA BARROCA 2026: UN FESTIVAL ENTRE TEMPLOS ANDINOS, CANTORES Y VIÑEDOS DEL NORTE DE CHILE

El XIII Festival de Arte Sur Andino vuelve del 27 al 31 de mayo con una edición dedicada al canto y al vino. Un viaje por tres territorios —Arica, Codpa y Pachama— donde la conservación patrimonial se vuelve celebración comunitaria.
“Creo que es uno de los festivales más lindos del mundo, representa un espacio de encuentro muy importante de artes mixtas: música, arte, charlas… la verdad uno se enriquece en este espacio”, dice Gustavo Orihuela, músico boliviano quien viajó al Arica Barroca en 2025 desde La Paz. Su testimonio resume lo que define a este festival: una celebración de la creación y de la identidad en el Sur Andino que nace del paisaje, de las comunidades que lo habitan y de los templos andinos que custodian desde hace siglos.
Arica Barroca es la expresión festiva del modelo de Conservación Sostenible en Comunidad que Fundación Altiplano (FA) viene trabajando hace 25 años en Arica y Parinacota. La organización ha acompañado a comunidades andinas en la restauración y conservación del patrimonio andino, como las iglesias de la Ruta de las Misiones-Saraña construidas entre los siglos XVII y XX, bajo una premisa clara: conservar es aprender juntos, generar empleo y dignificar la vida de quienes custodian estos tesoros.
Este año, el programa se conecta directamente con la obra de conservación de emergencia del templo de Codpa, uno de los más antiguos de la ruta. Desde marzo, FA trabaja con la comunidad en la restauración del muro perimetral, la habilitación de la casa cural y la implementación de una chacra patrimonial, todo bajo el modelo de Escuela Taller que capacita y emplea a personas del valle. La obra —financiada por la empresa Colbún— concluye en agosto, pero el festival anticipa la celebración: el viernes 29 de mayo, la plaza y la iglesia de Codpa serán el escenario principal del Arica Barroca.
ARICA_ CELEBRANDO LOS 150 AÑOS DE LA CATEDRAL SAN MARCOS
Durante cuatro días, la ciudad de Arica es la base del festival. En la histórica Plaza Colón, la Feria Sarañani! abre sus puertas el miércoles 27 y permanece activa toda la semana, con artesanías inspiradas en el arte sagrado andino. Habrá conciertos en la plaza, charlas en la Catedral San Marcos —que cumple 150 años— y una serie de exposiciones fotográficas vinculadas a las tradiciones andinas.
La noche grande es el jueves 28. La nueva Escuela Sarañani!, el edificio regenerativo construído con el apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y diseñado por el arquitecto andino Israel Quispe, inaugura su espacio ampliado con la Gala Arica Barroca. Se trata de una construcción de madera y tierra que actualiza el oficio ancestral de la quincha. Es arquitectura sostenible en un barrio vulnerable que históricamente no recibe inversión pública. Esa noche, el Coro y Orquesta Sarañani! (formadas en la misma Escuela Sarañani!), la compañía ariqueña de danza Jallalla y la Orquesta Freejazz desde el Perú llenarán el espacio de música y comunidad.
CODPA: CANTORES Y VINO EN SU LUGAR DE ORIGEN
A dos horas de Arica, el valle de Codpa produce el Pintatani, el vino del desierto. El viernes 29, la jornada completa ocurre allí. La mañana comienza con una charla en la Iglesia de Codpa, con especialistas e investigadores de Arequipa y Cusco.
A mediodía, el conversatorio “Cantores del vino” reúne a Luis Romero y Gregorio Fontén en la plaza del pueblo. Luis Romero, conocido como el Pintatani Alegre, es un cantor tradicional que ha dedicado su vida a retratar en canciones las tradiciones de Codpa: el carnaval, la vendimia, los marchantes y arrieros.
Pero el momento que da sentido al tema de este año llega a las 13:00 horas: el concierto de la Familia Romero. Luis canta junto a sus hijos Martín (charanguista), Ayleen (soprano) y Luis hijo (violinista de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de La Serena), frente al templo de San Martín de Tours. Tres músicos profesionales descendientes del pueblo vuelven a casa para cantar con su padre, demostrando que la conservación no es nostalgia, es herencia.
PACHAMA: LA COMUNIDAD COMO ANFITRIONA
El sábado 30, el festival sube a la precordillera. A más de 3.200 metros sobre el nivel del mar, Pachama es un pueblo que, pese a estar mayormente deshabitado, nunca dejó de estar vivo. Las familias vuelven para las fiestas, para cuidar el templo San Andrés Apóstol y las chacras de maíz y orégano. Y desde 2016, vuelven también para el Arica Barroca.
“Se dice que este lugar era de mal vivir, entonces decidieron construir algo sagrado para mitigar lo malo, ahí construyeron el templo”, cuenta Florencio Choque, fabriquero del templo de más de 300 años que Fundación Altiplano restauró. Hoy, ese mismo templo es el escenario donde artistas del sur andino se presentan cada año.
La jornada comienza en Chapiquiña con un desayuno comunitario. Luego viene la caminata patrimonial por los caminos del Qhapaq Ñan. Al llegar a Pachama, un almuerzo, el concierto de la banda de bronces local y una charla sobre los órganos del desierto con Germán Barros cierran la tarde en celebración.
El templo San Andrés guarda pinturas murales del siglo XVIII que cuentan la historia del intercambio cultural andino: un maestro cantor vestido con unku, San Isidro junto a cultivos locales, loros y monos que llegaron desde el Amazonás.
¿CÓMO LLEGAR?
Todas las actividades son gratuitas. Solo se requiere reservar el ticket en www.aricabarroca.cl. Para quienes viajan desde fuera de Arica, hay vuelos diarios desde Santiago y la ciudad cuenta con tres hoteles con convenio para asistentes al festival Toda la información de estadía, vuelos y traslados está disponible en www.aricabarroca.cl/viaja.





